11 noviembre 2007

El fascismo y la mala educación

Lo sucedido ayer durante la XVII Cumbre Iberoamericana define mucho más de lo que parece a los dos personajes protagonistas: Zapatero y el Rey. El presidente español actuó de nuevo como defensor de la derecha, recriminando a Chávez que llamase "fascista" a Aznar y argumentando para ello que "fue elegido por los españoles", olvidando que también Hitler fue elegido por los alemanes y no por ello dejaba de ser un fascista.

La hipocresía de Zapatero resulta evidente cuando recordamos que jamás ha defendido públicamente a otros personajes que son sistemáticamente agredidos de manera verbal o incluso no verbal: por ejemplo, el propio Hugo Chávez. A este respecto, la postura de Zapatero en abril de 2002 (durante el golpe de Estado venezolano auspiciado, entre otros, por Aznar) resulta sintomático.

Tampoco se entiende muy bien a qué viene ese novedoso arranque de defender a Aznar si tenemos en cuenta que jamás lo ha hecho en ocasiones más proclives para ello. Sin ir más lejos, el epíteto "fascista" era muy coreado en las manifestaciones pacifistas de marzo de 2003, a algunas de las cuales acudió el propio Zapatero. Supongo que lo que molesta a Zapatero es que sea precisamente el líder venezolano, y no cualquier otro español, quien se atreva a describir a Aznar. Y aún así... ¿por qué Zapatero intenta defender a una persona que no ha dudado en insultar gravemente al propio presidente (y a toda la izquierda en general) allá donde va? Cosas del "talante", supongo.

En cuanto al gesto del Rey, no hay mucho que decir. Fue algo propio de un maleducado como él, que cree que puede hacer callar a Chávez (y tratarle de tú) como si estuviese todavía en el reino borbónico, sin darse cuenta de que los monarcas españoles ya no pueden chistar a sus colonias de ultramar. ¿Pero cuál fue la causa del enojo del rey? ¿Se sintió aludido cuando Chávez hizo mención al fascismo? ¿O tal vez su gesto no fue sino otro patético intento de resucitar al viejo "juancarlismo" español?

Posteriormente, el Rey volvió a hacer gala de su "campechanía" (léase mala educación) cuando abandonó la sala en mitad del discurso del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, quien no solamente se atrevió a criticar a la diplomacia española (cuyos representantes intentaron influir en los resultados de las últimas elecciones celebradas en Nicaragua), sino también a la empresa Unión Fenosa, que no goza precisamente del beneplácito del pueblo nicaragüense dadas las continuas y abusivas subidas de tarifas o los cortes de suministro diarios (de hasta 12 horas de duración).

Parece ser que América Latina ya no piensa soportar más en silencio los abusos españoles, lo que explica de sobra el nerviosismo de Zapatero y el Rey.


7 comentarios:

Ruth dijo...

Amén, Ricardo.

Y es una pena pero me aterroriza pensar en las consecuencias que para los latinoamericanos puede tener el hecho de expresar públicamente los abusos y de demandar independencia y autonomía. Le tengo pavor a los golpes de estado.

_Pablo_ dijo...

Como pille a Arnaldo Otegui y a la puta madre que lo pario por banda les voy a sacar to los dientes de una patada

Ricardo Mella dijo...

RUTH: Ya hubo uno en 2002 al que nuestro Estado no fue en absoluto ajeno, ya veremos el siguiente.

Pablo: Muy sesudo tu comentario, demuestras una inteligencia fuera de lo común. ¿Crees que la patada sería como la del peganiñas del Metro de Barcelona? ¿O sería más bien una patada tipo Jackie Chan? Lo digo porque tienes pinta de que ambos personajes sean tus referentes culturales. (Por cierto, a ver si aprendemos a escribir un poquito, aunque sea lo justo para hacer el tonto en los blogs de los mayores: es "Otegi", y no "Otegui").

Darkhalf dijo...

Lo del rey y Chavez es mucho más simple que todo eso.
Es una cuestión de educación.
Cuando alguien pide la palabra, y más en algo tan formal y protocolario como debe ser una cumbre internacional, debe poder expresarse en libertad y ser escuchado por los demás. Es inaceptable tener que hacerlo con continuas interrupciones.
El rey hizo exactamente lo mismo que no dejó de hacer Chavez. Interrumpir. Solo que por última vez.

Ricardo Mella dijo...

No estoy de acuerdo. Chavez no tuteó en ningún momento a otro jefe de Estado, ni mandó callar a gritos a nadie. Eso sí que es inaceptable, y no es comparable en absoluto a una simple interrupción. Hay que tener en cuenta que Zapatero estaba dirigiéndose precisamente a Chavez durante su alocución, lo que explica las interrupciones de Chavez, que no tuvieron más que un propósito de matización. Por el contrario, el grito del Borbón fue ofensivo desde cualquier punto de vista.

Darkhalf dijo...

En el fondo, y si nos atenemos concretamente a lo que el rey dijo, verás que no mandó callar a Chavez.
De forma vehemente (mucho, si quieres) le PREGUNTÓ ¿por qué no te callas? Chavez podría haberle contestado, porque le estaban haciendo una pregunta. El problema es que Chavez no tenía una respuesta válida para dicha pregunta. ¡Qué podía contestar! "No me callo porque me encanta parlotear e interrumpir"????

Claudio Ugarte dijo...

A pesar de lo ocurrido fue hace bastante tiempo, aún está en la retina de la gente, la inmensa mala educación del señor Chávez, quién trata de imponer un modelo y no trepida en sus faltas de respeto para hacerse escuchar. El con sus millones de dólares y que despilfarra, mostrando uno de los índices macroeconómicos más bajos de los países Sudamericanos, actúa como el rico del barrio y sólo es un Mussolini Tropical y fascista universal, como lo llamó, con tanto acierto, el escritor mexicano Carlos Fuentes. Ojala entiendan los países que están bajo su órbita y que reciben sus dádivas, para continuar con los populismos nefastos, disfrazados con frases ampulosas.