04 octubre 2007

Los defectos de la izquierda



En este vídeo (de gran calidad y muy buenas intenciones) se ponen de manifiesto dos graves defectos que afectan a la izquierda estadounidense, y occidental en general, y que salen a la luz siempre que se discute acerca de la masacre de Iraq.

El primero es centrar siempre el debate en la falsedad o no de los motivos oficiales de la invasión: la presunta existencia de armas de destrucción masiva por parte del régimen de Saddam Hussein. Pareciera que la existencia real de tales armas justificara de manera suficiente una guerra preventiva, y por tanto también la invasión de un país soberano y el asesinato de cientos de miles de personas.

Sin embargo lo cierto es que el concepto de "guerra preventiva" no existe en el derecho internacional, y de hecho está prohibido de manera implícita en la Carta de las Naciones Unidas, que autoriza el uso de la fuerza militar contra un país únicamente como legitima defensa ante un ataque armado. Se especifica además que tal defensa deberá ejercerse de un modo proporcionado al ataque sufrido, y con el único fin de evitar más agresiones a la espera de una decisión al respecto por parte del Consejo de Seguridad de la ONU. Es evidente que tales circunstancias no se dieron en las guerras de Iraq o Afganistán, aunque hubiera quien pretendiese que los atentados del 11-S eran un "ataque armado" por parte de Afganistán a EE UU, y que por tanto la invasión de aquél por parte de éste fue un acto legítimo de defensa propia.

En realidad, Estados Unidos y sus aliados (España entre ellos) han usado y abusado del Consejo de Seguridad de la ONU para invadir países a su entero capricho con una pátina de legitimidad, con el resultado de que incluso parte de la izquierda justifica la ocupación de Afganistán, olvidando así que el ataque y ocupación de dicho país es contrario a la Carta de la ONU, por mucho que haya sido autorizado por el Consejo de Seguridad. En lo que respecta a Iraq, la existencia o no de las famosas armas no justifica en absoluto la masacre cometida, toda vez que el resto del mundo tendría entonces más razones aún para atacar al país con más armas de destrucció masiva del planeta y el único que las ha utilizado contra otros: EE UU.

El segundo defecto al que hice referencia, y sin duda el más importante, no es otro que la falta de reconocimiento de las víctimas que causamos. Podemos apreciarlo debidamente cuando en un momento del video observamos los féretros de los soldados estadounidenses caídos en Iraq, sin duda con la probable intencionalidad de sensibilizar al espectador acerca de las graves consecuencias de la guerra. Curiosamente, a los autores del vídeo no se les ocurrió poner imágenes de las innumerables víctimas que las decisiones de su país ha causado entre los iraquíes. Pareciera que la mayor razón para oponerse a la ocupación de Iraq es el grave coste humano que nos provoca, lo cual es una completa inmoralidad si tenemos en cuenta que es bastante mayor el coste humano sufrido por los iraquíes a causa de nuestras decisiones.

En todo caso no es algo reciente: lo que determinó la oposición de la opinión pública estadounidense a la guerra de Vietnam no fue tanto la gran masacre cometida contra los vietnamitas (alrededor de 3.000.000 de muertos) como la continua llegada de féretros de soldados muertos (unos 50.000 en total). Tampoco es un fenómeno restringido al ámbito estadounidense: en España ignoramos también a las víctimas de nuestro sacrosanto Estado, hasta el punto de negarles incluso la existencia.

El día que la izquierda consiga superar esos defectos, habremos dado un paso de gigante hacia la consecución de un mundo más justo.


3 comentarios:

Ruth dijo...

Cuesta mucho reconocer que se está apoyando una guerra. Los eufemismos tipo "misión de paz", para el caso de Afganistán, sólo disfrazan la cruda realidad.

Yo creo que la izquierda vive acomplejada: las ideas son contrarias a la lógica económica internacional es la que se mueven. Se debe tanto a las grandes corporaciones...

Gabriel dijo...

Que bueno eres, colega. Siempre espero impaciente tu próximo post. No dejes de escribir nunca!

Ricardo Mella dijo...

RUTH: Pues sí, lo cierto es que hemos llegado a un punto en el que la izquierda o es revolucionaria o no es izquierda.

GABRIEL: ¡Caray, muchas gracias por tus palabras! Intentaré no defraudarte, sé bienvenido.