19 septiembre 2007

El fin de un matrimonio


La nueva medida de Zapatero anunciada ayer (ayudas de 210 euros mensuales a los jóvenes que alquilen una vivienda) previsiblemente se traducirá en una subida de los alquileres que dejará prácticamente sin efecto alguno tales subvenciones, debido a que el Gobierno está fomentando la demanda de alquileres mientras la oferta se mantiene estable. Hay que actuar, por el contrario, en la oferta, penalizando de una vez los pisos vacíos.

En cualquier caso, la medida gubernamental ha sido portada, lógicamente, en todos los medios de comunicación, y cada uno de ellos la ha valorado de acuerdo a su línea "ideológica", o lo que es lo mismo, dependiendo de su alineación con un partido u otro. Nada que no sea lo habitual, por supuesto.

La novedad se produce cuando descubrimos el titular elegido por El País: "El plan estrella del Gobierno sobre el alquiler calca una medida en vigor desde 2004". Aún más contundencia encontramos en el editorial, a cuyo redactor le parece "un poco ridículo que el Gobierno presente como nueva una política de ayudas que ya existe". Y recalca: "Resulta irritante el evidente ánimo electoral con el que se tramitó ayer la presentación de una ayuda pública que no es más que la corrección de otra que ya existe, sin explicar que ya existe y por qué no funciona. No está de más recordar que estas medidas son costosas: los 210 euros mensuales supondrán al erario público casi 450 millones de euros." Un juicio demasiado severo para un medio de comunicación caracterizado por ser tradicionalmente el portavoz oficioso del PSOE.

Pero no es la primera vez que El País muestra su animadversión hacia la política de Zapatero, y medios decididamente progubernamentales como Elplural.com ya se han echo eco del desaire. El Confidencial Digital, por su parte, rumorea sobre pactos secretos entre PRISA y el PP, llegando incluso a afirmar que "el máximo directivo de PRISA se mostró muy crítico con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Expresó sin tapujos algunos desencuentros con el jefe del Ejecutivo, así como determinadas circunstancias que no han sido bien asimiladas por la compañía. Mientras tanto, relatan las mismas fuentes, Mariano Rajoy asentía un tanto perplejo".

¿A qué "circunstancias" se refiere el artículo? Quizá PRISA eche en falta el apoyo de la Moncloa en su particular contienda contra Mediapro (principal accionista, junto con Globomedia, de la Sexta). No olvidemos que en la actual "guerra del fútbol" hay en juego mucho dinero, por no hablar de la inminente salida a los quioscos del periódico Público, diario también propiedad de Mediapro que pretende competir con El País.

Tal vez las "circunstancias" mencionadas por El Confidencial Digital sean también de carácter político, por supuesto. Pero es evidente que a los grandes grupos empresariales no les importa la politica mientras ésta no ponga en juego sus ingentes beneficios económicos.


4 comentarios:

Ruth dijo...

A las elecciones deberían presentarse los peces gordos de los imperios mediáticos, y no los peleles de los partidos políticos, que son meros convidados de piedra en los designios del país.

Estoy segura de que Pedro J. sacaría más votos que Rajoy, por ejemplo. Y Polanco (en paz descanse), le habría pegado un buen baño a Zapatero.

Ricardo Mella dijo...

No es mala idea, pero hay otros personajes que seguramente también quieran intervenir: banqueros, empresarios, etc. Yo propongo, en cambio, la democracia radical y la abolición del derecho de herencia.

mikel dijo...

_Ya se debería conocer que, en las democracias de oficio, y esta lo es, no se vota a los poderes verdaderos sino a sus ordenanzas.

Lo cierto es que hoy son los grandes medios de comunicación los propietarios del ensalmo, los que pueden inventar ansiedades sociales, sin otra fuente que la que sus amos discurran.

Saludos.

Ricardo Mella dijo...

Efectivamente, Mikel, y mientras que no nos demos cuenta de esa trampa como primer paso para librarnos de ella, la humanidad no podrá ser realmente libre.