09 febrero 2007

Los "derechos humanos" de Amnistía Internacional

Amnistía Internacional ha hecho pública su decisión de no adoptar al preso político vasco Iñaki de Juana Chaos como "preso de conciencia", amparándose en que De Juana "fue condenado en 1987 por su participación en diversos atentados que costaron la vida a 25 personas". Según AI, "no es un preso de conciencia quien practica o aboga por la violencia".

Amnistía Internacional parece olvidar un "pequeño" detalle: el señor De Juana Chaos no está ahora mismo condenado a 12 años por participar en atentados mortales (hechos por los que ya fue juzgado y condenado en su momento, y cuya pena ya cumplió en su día), sino por escribir dos artículos de opinión. El objetivo era que, fuese como fuese, no saliese de prisión, tal y como afirmó el actual ministro de Justicia en julio de 2005. Y el hecho de que alguien sea condenado por escribir dos artículos de opinión es una clara vulneración del artículo 19 de la Declaración de los Derechos Humanos ("todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión"), y por tanto estamos ante un caso evidente de "preso de conciencia", sea éste un asesino o no.

Si AI rehúsa defender a De Juana por su pasada implicación en actos violentos… ¿cómo es posible que sí hagan campaña, en cambio, para salvar la vida de Saddam Hussein y sus cómplices? ¿Acaso los antiguos gobernantes iraquíes no usaron la violencia contra su propio pueblo? ¿O quizá AI pretende que, una vez que una persona usa o propugna la violencia, vale todo contra la misma? Hasta hoy creíamos que los derechos humanos se disfrutan sólo por el hecho de ser humanos, sin más condiciones previas. Y de hecho ese es el criterio que aplica AI con respecto a Iraq o Guantánamo, por ejemplo. Pero en el caso de los presos políticos vascos, no.

No acaba ahí el despropósito: afirma Amnistía Internacional que la huelga de hambre de Iñaki de Juana es voluntaria (¡sólo faltaría que no lo fuese!) y que su alimentación forzosa no vulnera los derechos humanos; por tanto, dice sin rubor, no se posiciona en este asunto. Por suerte para los prisioneros de Guantánamo (que no para De Juana), los miembros de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU que visitaron la famosa base militar estadounidense sí que tienen algo que decir sobre la alimentación forzosa de los huelguistas de hambre:

"Las Declaraciones de Tokio y Malta prohíben a los médicos que participen en la alimentación forzada de un detenido, siempre y cuando el detenido pueda ser consciente de las consecuencias de negarse a recibir alimento. Esta posición se basa en el principio fundamental de la autonomía individual, repetidamente citado en la normativa de derechos humanos. Al igual que la Asociación Médica Mundial, la Asociación Médica Estadounidense y muchas otras han hecho suya la Declaración de Tokio. Además, en 2004, en el contexto de una huelga de hambre de los palestinos detenidos por motivos de seguridad, el Comité Internacional de la Cruz Roja informó de que sus médicos "instarían a las autoridades a no someter a los detenidos a una alimentación forzosa". Además, algunos tribunales nacionales han decidido, de acuerdo con el derecho que tiene toda persona a negarse a recibir tratamiento médico, que un Estado no puede alimentar a la fuerza a un prisionero. Mientras que algunos otros tribunales nacionales han adoptado una posición diferente, no está claro si han tomado debidamente en consideración las normas internacionales pertinentes.

De acuerdo con el Gobierno de los Estados Unidos, el Departamento de Defensa permite que los profesionales de la salud alimenten a la fuerza a los detenidos de la bahía de Guantánamo en los casos en los que la huelga de hambre ponga en peligro su vida o su salud. Sin embargo, la política de los Estados Unidos no se halla en armonía con el principio de la autonomía individual ni con la política de la Asociación Médica Mundial y de la Asociación Médica Estadounidense, y tampoco con la posición de los médicos del Comité Internacional de la Cruz Roja (como se ha señalado en el párrafo anterior), con la de algunos tribunales nacionales, y con la de muchas otras instancias.

Desde la perspectiva del derecho a la salud, un consentimiento con conocimiento de causa previo al tratamiento médico es esencial, como lo es su “corolario lógico”, el derecho a rechazar un tratamiento. Un detenido en plena posesión de sus facultades tiene, al igual que cualquier otra persona, derecho a rechazar un tratamiento. En resumen, administrar un tratamiento a un detenido en plena posesión de sus facultades sin su consentimiento, -incluida la alimentación forzada- es una violación del derecho a la salud, así como de la ética internacional aplicable a los profesionales de la salud."
Así, la Comisión de Derechos Humanos de la ONU deja claro que la alimentación forzosa de De Juana, aún no pudiendo ser calificada de “tortura” (como alguna vez se ha oído) a menos que implique un trato degradante, sí que constituye una vulneración a los derechos humanos, concretamente al artículo 25 de la Declaración de los Derechos Humanos ("toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad").

Hasta ahora, las organizaciones de derechos humanos eran un medio de la sociedad para exigir a los distintos poderes públicos y privados el respeto a la legislación internacional en materia de derechos humanos. Triste es el día en que nos vemos obligados a exigir dicho respeto primeramente a organizaciones como Amnistía Internacional.

8 comentarios:

Ruth dijo...

No se puede añadir nada más a tu artículo. Sólo quiero expresar mi más sincera y honda preocupación por el rumbo que están tomando las cosas. Si se institucionalizan condenas por emitir opiniones, estamos perdidos porque, yo al menos, tengo tendencia a disentir abiertamente de las directrices del Gobierno. Ojalá Bertol Bretch fuera lectura obligatoria en los despachos.

Anónimo dijo...

acabo de enviar un email a la organización diciendoles que no concibo que la aplicación de los derechos humanos vayan en función de tu nombre y apellidos y exponiendoles el caso.

Si tienes algo que decirles:
http://web.amnesty.org/contacts/contact_us/esl-2eu

jabiero dijo...

Bueno, Amnistia Internacional se escuda en su política de no "apadrinar" a los que han utilizado la violencia, pero se cubre de gloria justificando la alimentación forzada aquí y rechazandola allá en Guantánamo. Ni que decir tiene como bien has expuesto que es una auténtica vergüenza que AI llegue a decir que la alimentación forzada no supone violación de los Derechos Humanos cuando los propios asesores de la ONU en esta materia recalcan que es una clara violación del derecho a la salud (algo elemental por otra parte). Si antes me olía chusco el trabajo de AI por su equidistancia respecto a los presos vascos ahora no me cabe la menor duda de que no son tan independientes como presumen... o están más infiltrados que un queso gruller lleno de "gusanos".

drBoiffard dijo...

Independientemente de que tendría que estar ya en la calle, y que la condena por los artículos en el GARA sea una excusa barata para mantenerlo en prisión, a mí me parece coherente que AI no quiera apadrinar a una persona que ha asesinado a 25 personas y sigue sin mostrar ni un ápice de arrepentimiento por ello.

No se trata de que una vez que alguien aboga por el uso de la violencia valga todo contra la misma, sino de que una organización como AI tiene casos más graves a los que dar atención.

De Juana está ahora mismo en la cárcel por motivos políticos y turbios, y su alimentación forzosa puede que vaya en contra de los derechos humanos, pero de ahí a maquillarlo todo para hacerlo un mártir...

Hay torturas mucho peores que se cometen día a día, por un lado, y a personas realmente inocentes. Que la Comisión de DDHH de la ONU considere la alimentación forzosa una tortura no implica que ésta sea comparable a muchísimas otras prácticas peores de tortura que se llevan a cabo en el estado español y en todo el mundo.

De Juana es un personaje detestable, tendría que estar en la calle ya, pero es un personaje detestable, por mucho que la izquierda abertzale intente hacer de él un héroe. Yo no voy a despreciar a AI por semejante personaje.

goraGudariak dijo...

Adivinen cuantos civiles españoles ha matado Iñaki de Juana (tic tac tic tac tic tac, riiiiiiiiing) se acabó el tiempo: ninguno, todos militares y guardias civiles. ahora adivinen cuantos civiles vascos ha matado la guardia civil, mas concretamente en los años 80, cuando de Juana actuaba.

Aupa de Juana.

Anónimo dijo...

Efectivamente, los 25 víctimas de Iñaki de Juana eran militares y guardia civiles.

Andrés Milleiro dijo...

Soy un socio y activista de AI...y comentar un poco esto, como blogger que también soy.
Si hemos luchado por Saddam ha sido porque estaba condenado a muerte, al igual que lucharíamos si De Juana estuviese condenado a muerte. Hace poco hemos salido precisamente a la calle a pedir firmas para que se eliminase de la Constitución el caso de "pena de muerte en caso de guerra" en España, recordando a los últimos muertos por pena de muerte en la Dictadura.
Quizá lo de De Juana lo hayas entendido mal, AI se refería a no su delito, sino a su historial, pese a que el delito por el que cumpla pena ahora no haya sido el de asesinato. Pero te repito, en caso de que De Juana estuviese condenado a muerte la cosa sería distinta, créeme porque ha generado gran debate en la organización.
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http://Www.andresmilleiro.info/blog

Ricardo Mella dijo...

1º: AI afirma que el pasado violento de De Juana invalida su presente condición de preso de conciencia: "no es un preso de conciencia quien practica o aboga por la violencia", dice literalmente AI. En base a esa inaudita afirmación, me pregunto si el pasado violento y criminal de Saddam Hussein invalidaba su condición de condenado a muerte, por poner sólo un ejemplo más o menos famoso.

2º: AI afirma que la alimentación forzosa a un preso en huelga de hambre no constituye una violación de los derechos humanos, de lo cual discrepo en base a un informe de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU.

Gracias por tu comentario, pero no contraargumentas en absoluto los puntos anteriores, que son el hilo argumental de mi post.

Un saludo.