08 enero 2007

Vuelta al pasado

A todos aquellos que, basándonos en la palabra “suspenso” pronunciada por Zapatero, tuvimos esperanzas en que el proceso de paz continuase, el Gobierno se encargó de darnos un baño de realidad al anunciar la ruptura total del mismo. Por si ello no fuese poco, los hechos mostraron la vuelta a las políticas represivas del pasado: el moderno Tribunal de Orden Público prohibía a Otegui la salida del país y la celebración del acto que tenía previsto celebrar la organización Askatasuna en el estadio de Anoeta, al tiempo que se querella contra los diarios Gara y Deia por injurias al rey. Como en los mejores tiempos de la era Aznar.

Los nuevos tiempos anuncian la vuelta al consenso antiterrorista entre los dos grandes partidos, lo que se traducirá en aquel espíritu españolista que nos regaló la infame Ley de Partidos o el macrosumario 18/98. Sin embargo, pensar que la represión policial y judicial contra la izquierda abertzale disminuye las posibilidades de ETA es absurdo. Mientras que el Estado español no solucione el problema vasco de una vez, la violencia de ETA sin duda continuará, quizá por otros 40 años. Y la solución al problema vasco pasa, inevitablemente, por el diálogo entre ETA y el Estado y el reconocimiento del derecho de autodeterminación del pueblo vasco.

La reunión cuasi improvisada entre Zapatero y Rajoy, y que Arnaldo Otegui haya pedido públicamente a ETA que mantenga su compromiso de alto el fuego (curiosamente en presencia de Rufi Etxeberría, miembro del sector más radical de Batasuna y, por tanto, más cercano a ETA, quizá con la intención de dar a entender al Gobierno que la propia ETA suscribe sus palabras), son hechos que invitan a una pobre esperanza de que impere la cordura y el sentido común frente al inmovilismo y la represión. Todavía estamos a tiempo de encauzar el maltrecho proceso de paz y llevarlo a buen término.

1 comentario:

jabiero dijo...

Ricardo Mella: Sin embargo, pensar que la represión policial y judicial contra la izquierda abertzale disminuye las posibilidades de ETA es absurdo.

No solo es absurdo sino que es un total contrasentido, porque de hecho lo que hace es legitimar la vía de la lucha armada. Cuanta más represión, cuantas mas detenciones por manifestarse, cierre de periodicos y secuestro de presos que por ley tenian que estar en la calle, más gente abertzale irá a parar a las filas de ETA al no ver otro camino. Es una perogrullada pero va a ver que repetirla hasta la saciedad.

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