05 diciembre 2006

Presos políticos

¿Cómo puede afirmarse que los presos etarras no son presos políticos? “Son asesinos y punto”, se replica siempre. Eso nadie lo pone en duda. Pero el Estado español dispone de dos varas de medir según qué tipo de asesino sea.

Pongamos un hipotético ejemplo: un determinado ciudadano vasco asesina a 20 personas en Bilbao. El móvil ha podido ser la venganza, el despecho o el afán de lucro. En cualquier caso no ha habido ningún tipo de motivación política. Dicho ciudadano será detenido y conducido a comisaría, donde podrá ponerse en contacto con su abogado de confianza. Tras un máximo de 72 horas desde su detención, la policía deberá ponerle a disposición del llamado “juez natural” (es decir, el juez que le corresponde en su territorio, en este caso un juez de Bilbao), quien decidirá si, a la espera del juicio, poner al acusado en libertad o libertad bajo fianza, o bien decretará la prisión preventiva (por 2 años, prorrogables por otros dos) en caso de que dicho magistrado aprecie riesgo de fuga o de reincidencia. Posteriormente, si dicho ciudadano llega a ser condenado, cumplirá su pena en la cárcel más cercana a su domicilio, tal y como marca la ley penitenciaria española.

Pero… ¡ay de él si esos 20 asesinatos los cometió por motivaciones políticas! En este caso las FyCSE le aplicarán la ley antiterrorista (legislación de excepción), que supone la detención e incomunicación (no puede ponerse en contacto ni con su familia ni con un abogado de su confianza) por un período de hasta 13 días. Tras este período, las FyCSE ponen a disposición de la Audiencia Nacional (un juzgado de excepción) al detenido. El juez competente decretará, sin ninguna duda (siempre se decreta, por sistema), la prisión preventiva a la espera del juicio. Tras la casi segura condena (pobre del juez que se atreva a declarar inocente a un detenido por terrorismo, aunque sea por falta de pruebas), el detenido cumplirá su pena en distintas cárceles del Estado español, sin atender a su contexto social o familiar.

Nótese que estamos dando por hecho que fue ese hipótetico ciudadano vasco el que asesinó a esas 20 personas, y no otro. Hemos de tener en cuenta que multitud de condenas a presuntos etarras se producen con la única prueba en contra de una confesión firmada por el detenido durante el período de detención e incomunicación, cuando son tan frecuentes las torturas (según han denunciado organismos internacionales como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, el relator del Comité contra la Tortura de la ONU o el Comité Europeo para la Prevención de la Tortura).

Nótese también que aquí no mencionamos otro tipo de “armas” que usa el Estado español contra los presos vascos, como el reciente engendro antijuíridico de la ”doctrina Parot”, juicios tan evidentemente políticos como el 18/98, o sentencias contra la libertad de expresión como la sufrida por el preso Iñaki de Juana Chaos

Simplemente constatamos que, aun suponiendo que un señor sea efectivamente un asesino, recibirá un trato muy distinto dependiendo de si sus motivaciones son políticas o no. Por tanto, dicho asesino debería recibir el estatus de “preso político”, aunque no lo reconozca el Estado ni los medios de comunicación del mismo.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

¡ay de él si esos 20 asesinatos los cometió por motivaciones políticas!

Vamos a ver: como pareces un poco imbécil trataré de explicarte las cosas de manera muy sencilla.

Sucede que en el primer e hipotético caso el energúmeno, por venganza, despecho o afán de convertirse en un gran hijo de puta, decide asesinar motu propio a 20 personas que nada tienen que ver con la profesión de su señora madre. Sucedido el hecho en el que el energúmeno decide convertirse en hijo de la gran puta es detenido y pasará a disposición judicial amparado por los derechos que el Estado concede a todos los ciudadanos. Da por hecho que ante la enorme gravedad del delito pasará a prisión preventiva hasta la celebración del jucio.
Ahora bien, obvias unas enormes diferencias entre los dos hijos de la gran puta que citas en cada uno de tus hipotéticos casos, pues se da la circustancia de que el segundo pertenece a una banda armada, organizada y cuyo fin es, entre otros, imponer una idea por que es la que ellos creen que vale. A este segundo hijo de la gran puta se le aplican medidas que persiguen impedir su actividad delictiva dentro de la panda mientras se encuentre en prisión, es decir, desestructurar la organización. Además, con toda probabilidad, la panda a la que pertenece ese hijo de la gran puta habrá reconocido la autoría de los hechos siendo el interesado tan imbécil (mira, ya teneis algo en común!) de no reconocer las competencias del Poder Judicial y el Estado. Podemos sumar a todo eso la habitual actitud provocadora y el menosprecio a las víctimas y afectados.

Y paso de seguir hablando de esto por que me causa un enorme asco, pero no quiero terminar sin recordarte que un energúmeno en prisión por asesinar a 20 personas INOCENTES (20 personas cualesquiera, cada una de ellas con sus ilusiones, amigos y familiares) no es un preso político, es un asesino, a secas. Un preso político es una persona que por una idea, una forma de pensar, es encarcelado, sin que medie otra circunstancia.

El asesinato, la extorsión, etc.. no es la mejor forma de defender una idea; es tratar de imponerla. ¿no crees? Y con esto no te digo que en un supuesto el energúmeno tenga de alguna forma una idea lícita o algún tipo de derecho adquirido en la idea que defiende, pero la forma en que lo hace es intolerable, cruel y repugnante.

Y con esto último acabo: En el supuesto y haciendo un enorme esfuerzo de que ese energúmeno asesino de 20 personas fuera un preso político (hace daño solo pensarlo) deberías también considerar a las víctimas como víctimas políticas. ¿Cual de los dos roles prefieres?

PD: Las neuronas no sólo están para rellenar el cráneo.

Un saludo del alguien que sólo quiere que no vuelva a suceder.

Ricardo Mella dijo...

Quisiera hacer varias puntualizaciones:

1. Una organización mafiosa cualquiera también suele estar armada y, desde luego, está organizada, y sin embargo no "disfruta" de ese trato especial que el Estado dispende a los presos vascos. La diferencia entre éstos y todo los demás sigue siendo, pues, las ideas políticas.

2. La idea de que la dispersión de los presos se realiza con el fin de "desestructurar" a ETA es absolutamente falsaria, teniendo en cuenta que tras casi 20 años de aplicación de la medida ésta sólo ha servido como castigo añadido al preso y a su familia y, por tanto, como argumento reforzante de las tesis de la izquierda abertzale. En lo que respecta a ETA como organización, la dispersión no ha supuesto merma alguna en su capacidad.

3. El reconocer o no la competencia del Poder Judicial español o del propio Estado es simplemente un dato que nos recuerda que estamos tratando con un problema de origen político, y no con una simple mafia. De cualquier modo, ese mismo Estado usa legislaciones de excepción y tribunales de excepción para combatir el problema vasco, lo que sigue siendo antijurídico por definición. ¿Acaso usted aceptaría la autoridad de un tribunal de excepción que usa medidas antijurídicas? Yo tampoco.

3. En cuanto a las "actitudes provocadoras" o a presuntos "menosprecios" a las víctimas, son ideas casi en su totalidad fabricadas por los medios de comunicación. En varias ocasiones se tilda de "provocación" el hecho de que el detenido se exprese en euskera, por poner un ejemplo.

4. La mayoría de presos políticos del planeta están en prisión acusados de asesinato o de utilizar la violencia. Por ejemplo, en EE UU encontramos el caso de Leonard Peltier, un activista indio que se encuentra en prisión por asesinar a dos agentes del FBI: muchas organizaciones afirman que Peltier es un preso político, y nadie intenta rebatir esa condición alegando que ha utilizado el asesinato. Me temo que usted confunde la expresión "preso político" con "preso de conciencia" (caso de De Juana Chaos, por ejemplo), que son dos cosas diferentes.

5. Cualquier asesino seguirá siendo un asesino si sus víctimas son culpables de algo. No entiendo a qué viene eso de resaltar la palabra "INOCENTE".

6. En otro momento podemos hablar de si la violencia es, o no, un buen método para alcanzar un fin político. En cualquier caso, mi post no constituye un alegato a favor de la violencia. Y que se confunda una simple descripción del trato recibido por los detenidos vascos con una defensa de los métodos violentos, es más que preocupante.

7. El considerar a las víctimas de ETA como "víctimas políticas" no me causa ningún tipo de reparo. Ahora bien, convendrá usted conmigo en que ETA ha asesinado en varias ocasiones de manera indiscriminada, y no atendiendo a las ideas políticas (como sí hace el Estado) de la víctima en cuestión. Por decirlo más claro: es fácilmente asumible que Ernest Lluch pueda ser una víctima política, pero no así Irene Villa, por ejemplo. Otra cosa, claro, es la posición política que la mayoría de las víctimas de ETA han asumido como propia a posteriori o la ideología de la AVT como organización.

8. Su réplica salpicada de insultos no hace más que debilitar su posición argumental. Ya que usted me transmite un amable "consejo" en su posdata, le daré yo otro: en el futuro procure tener un poco más de educación a la hora de intentar rebatir los argumentos que otro ha expuesto de manera respetuosa.

Finalmente, le diré que yo, como mucha otra gente, tampoco queremos que lo que ha sucedido en Euskal Herria vuelva a suceder nunca más. 30 años de violencia (de varios tipos de violencia) son demasiados. Deseo como el que más que acabe de una vez. Y para ello nada mejor que ir a las raíces del problema, que son (querámoslo o no) de naturaleza política, como todo lo que rodea a este asunto, incluyendo a los propios presos.

Anónimo dijo...

Bien...

1.- De igual manera que se han creado tribunales y cuerpos policiales especializados en la lucha anti-terrorista, se han modificado y creado nuevas medidas para la lucha contra el crimen organizado que citas. La justicia, la Ley y los cuerpos de seguridad se adaptan, dentro de sus posibilidades, al problema al que se enfrentan.

2.- Yo creo que si, que ha mermado bastante su capacidad hasta llegar a la situación actual. Recuerdo que hace algunos años la cúpula de ETA fue detenida y se sucedieron algunos atentados fallidos que podríamos describir incluso de chapuzas.

3.- No me refiero a eso, me refiero a ver sonreir distendidamente a los susodichos hijos de la gran puta cuando, por ejemplo, alguna víctima toma declaración en el juicio. Si tan profundo es el ideal político que defienden deberian entender que la víctima es ajena a sus reivindicaciones y considerarla con más respeto. En otras numerosas ocasiones han demostrado absoluto desprecio a las mismas. A mi que el acusado se exprese en Euskera me parece muy bien, se habilitan traductores. No mezclemos cosas que no son.

4.- De Juana Chaos no es precisamente la Hermana Teresa de Calcuta. Su última condena es por un delito grave de amenazas. Considerando su historial delictivo (antecedentes penales) dichas amenazas tienen un caracter evidentemente más grave que si los emitiera yo mismo.

5.- Lo resalto por que gran parte de las víctimas son personas absolutamente ajenas al problema que citas. Son víctimas por que tuvieron la desgracia de estar en el sitio equivocado en el momento equivocado. Dificilmente puede haber mayor injusticia, de lo que concluyo que parte de la "política" de la banda solo persigue sembrar el terror.

6.- Poco que hablar en este sentido, nos encontramos en un Estado de Derecho, no cabe la violencia como método de nada.

7.- Una de las grandes ventajas del Estado de Derecho es que persigue la violencia venga de donde venga. Imagino que dejas entrever al GAL y paso a recordarte que sus responsables fueron juzgados y condenados. Tan repudiable lo uno como lo otro, pero no es la situación actual. Ernest Lluch era un librepensador, no un político o un miembro de las fueras de seguridad.
La violencia genera odio, y en algunas ocasiones, más violencia. Aunque no comparto determinados aspectos de la AVT, mi solidaridad está por encima de eso. La AVT no es una organización , es una asociación.

8.- Mis insultos van dirigidos a los asesinos, sea cual fuere su motivación. Retiro cualquier insulto hacia su persona. Si ese respeto mútuo que proclamas se extrapolase a la situación que discutimos, nos iria a todos notablemente mejor. Me resulta en parte contradictorio que me pidas mayor educación en mis palabras y que paralelamente trates de justificar el asesinato como método de defensa de un ideal político... Piénsalo 10 segundos.

Compartimos algo, un fin, pero creo que entederás que dialogar frente a alguien armado y que estaría dispuesto a matarme se me hace harto dificil. Equiparemos pues las posiciones y charlemos.

En resumen, el que en un momento de su vida decide convertirse en asesino lo sigue siendo toda su vida, no por que vaya a seguir matando, que lo desconozco, si no por que el daño es irreparable.

Ricardo Mella dijo...

1. Los únicos detenidos que son incomunicados o dispersados, por ejemplo, son los detenidos vascos. No son los detenidos por narcotráfico ni de ningún otro tipo.

2. Evidentemente la capacidad de ETA como organización armada ha mermado, pero es difícilmente asumible que ello se deba a la dispersión. Es más probable que la razón esté en las detenciones y en la pérdida paulatina de apoyo social. Seguramente se refiere usted a la detención de Bidart de 1992.

3. Sin dudar de que se hayan producido casos como el que usted menciona, me consta que en demasiadas ocasiones los medios de comunicaciones han mezclado artificialmente el audio de la declaración de la víctima en el juicio con un determinado vídeo en el que aparece el acusado sonriendo, para dar la impresión de que el acusado se ríe sin piedad de su víctima.

4. La condena de De Juana Chaos se basa en dos artículos en el diario Gara ("Gallizo" y "El escudo") cuya lectura le recomiendo encarecidamente. Yo los he leído y no soy capaz de encontrar una sola amenaza, y no creo que constituya un delito de amenazas el mencionar a un señor determinado. Por otro lado, hay que recordar las declaraciones efectuadas por el señor López Aguilar en el sentido de "construir nuevas imputaciones" contra De Juana.

5. Nada que objetar, excepto que por mucho que ETA haya usado el terrorismo, sigue siendo un problema con un origen político.

6. El propio Estado usa la violencia y, de hecho, aspira a tener su monopolio.

7. Precisamente ahora que menciona usted a los GAL (yo me refería a otros muchos tipos de violencia que Euskal Herria ha padecido: ejecuciones, torturas, detenciones arbitrarias, etc.), le diré que las penas de los condenados por terrorismo de Estado han sido sensiblemente diferentes a los condenados por pertenecer a ETA: ni uno solo de los implicados por los GAL fue condenado a más de 10 años, y me sé de algunos (como Barrionuevo y Vera) que salieron de la cárcel el mismo año que entraron. Eso por no hablar de casos como el de Mister X. Por cierto que Ernest Lluch tuvo varios cargos con el gobierno de González, entre ellos el de ministro de Sanidad. En cuanto a la AVT, llamémosla "organización" si quiere, pero todos sabemos que en realidad es un apéndice de quien es.

8. Vuelvo a repetir que jamás he tratado de justificar el asesinato como método de defensa de nada. Relea mis palabras, por favor, a ver si encuentra ese intento de justificación. Sigue siendo muy grave que se le tilde a alguien de justificador de ETA cuando alega la más mínima defensa de sus fines (que no de sus métodos) o de determinadas tesis que le son propias.

A mí mismo me resulta muy difícil entender eso de la "negociación". Creo que el Estado y ETA deben cesar una serie de acciones porque es lo justo, lo ético y lo moral. Pero obviamente, prefiero que cesen dichas acciones mediante negociación a que no cesen nunca.

Un saludo.

Anónimo dijo...

1.- La incomunicación es habitual dependiendo del delito que se persigue. Otra discusión sería el plazo máximo. Sobre el hecho de dispersarlos cierto es que sólo se da en el caso de pertenencia a banda terrorista. Pero todo es más sencillo, si no les gusta estar perseguidos, detenidos, incomunicados, condenados y dispersados que se planteen el hecho de que existen muchas y muy mejores formas de defender una idea que la acción terrorista.

2.- ETA está obsoleta. Lo podría entender (en un lejano supuesto) dentro de un contexto de Estado dictatorial, pero hace años que no se da el caso.

3. No miro con tanta atención las imágenes pero para mi el mero hecho de verlo sonreir siendo acusado de asesinato (en algunos casos de múltiples asesinatos) me resulta ofensivo.

4. He tenido ocasión de leerlo, pues me gusta hacerme una opinión directa de los hechos no basada en la opinión de otros. Que un condenado por terrorismo use la cita "Sacad vuestras sucias manos de Euskal Herria" y que acontinuación añada "Sí, sacadlas, porque otro camino sólo implica más sufrimiento" no me parece precisamente un llamamiento pacífico. Con respecto al otro artículo no deja de resultar irónico que un asesino hable del incumplimiento de los derechos humanos, siendo el derecho a la vida el primero de estos.

5. Vale, pues que cesen la violencia (y la amenaza de permanecer armados y alerta) y se sienten a hacer política, eso si, aquellos que han cometido delitos, que los asuman.

6. No comparto tu visión del Estado, pero en cualquier caso lo uno no justifica lo otro y no es el centro de la discusión.

7. Euskal Herria no, terroristas es posible que en otros tiempos, si eso sucede ahora, que lo persigan, juzguen y condenen.

8. A mi entender, llamar preso político a un asesino es un término escepcionalmente generoso y se encuentra en una línea difusa que roza un intento de justificación. Pero si usted, como yo, condena sin paliativos cualquier tipo de violencia, entenderá sin duda la interpretación que he dado, puede que de manera errónea, a alguna de sus palabras.

Por otra parte, el uso de la violencia, la ejecución, extorsión, etc.. deslegitima, a mi entender, cualquier ideología.

El gobierno ha abierto la puerta del despacho, pero que dejen las armas fuera, creo que también es justo, ético y moral.

Ricardo Mella dijo...

1. La incomunicación sólo es habitual en el caso de acusados de terrorismo. Y es aún mucho más sencillo: el Estado jamás debe saltarse a la torera las normas legales o jurídicas que le sustentan para chantajear a un enemigo. No podemos hablar de la legalidad sólo cuando conviene.

2. No está tan obsoleta cuando todavía existe, y con capacidad de atentar.

3. Bien, no voy a entrar a juzgar sus sentimientos subjetivos. Pero no entiendo por qué razón un asesino ha de estar triste las 24 horas.

4. Esa frase no es, estrictamente hablando, una amenaza. Si yo dijese que EE UU al invadir Iraq se va a meter en problemas, no significa que yo amenace a EE UU (aclaro desde ya que no intento comparar los casos de Euskal Herria e Iraq). Por otro lado, creo que cualquiera tiene derecho a hablar de los derechos humanos, aunque sea un asesino. En cualquier caso, no creo que sea en absoluto punible.

5. Estoy de acuerdo, eso es lo que deberían de hacer. Pero por desgracia no lo hacen. Y el Estado tampoco quiere defender su posición en Euskadi políticamente, sino con la fuerza de las armas y de los tribunales de excepción. Ambos deberían hacer política y nada más.

6. No es una visión particular, sino meramente descriptiva. Las FyCSE usan la violencia, no tienen más remedio. Pero estoy de acuerdo: no es justificación de nada y tampoco es el tema de mi post.

7. Las detenciones arbitrarias, torturas, etc., que yo citaba no iban dirigidas contra "terroristas", sino contra ciudadanos vascos que no son terroristas hasta que se demuestra en un juicio. Por otro lado, las torturas y las detenciones arbitrarias se siguen produciendo hoy día. Menos que antes, sí, pero porque antes era escandaloso.

8. Bien, ese término no lo he inventado yo. Efectivamente es una línea difusa, como todos los términos en política: su sentido depende del que cada uno quiera darle políticamente. En cualquier caso, nunca he dicho que la condición de "presos políticos" justifique ningún tipo de acción violenta o armada.

En cuanto a si la violencia deslegitima a una ideología, tenga en cuenta una cosa: no existe ni una sola ideología o religión en la Historia de la humanidad que no haya usado en algún momento la violencia.

Por lo que respecta al Gobierno, no le he visto abrir ninguna puerta, lo siento. Sólo he visto palabrería hueca y pocas acciones. Cierto, ETA debería dejar las armas. Pero también el Gobierno debería cesar la dispersión y las detenciones. Si lo que esperaba Zapatero es una simple rendición de ETA, me temo que o es tonto o nos toma por tontos a todos.