30 octubre 2006

Indicios de culpabilidad

El 1 de marzo de 2004 la OTAN publicó una nota de prensa en la que anunciaba el comienzo el día 4 del CMX 2004, un ejercicio de simulación en el que participaron los 19 países aliados y, por primera vez, los siete candidatos de la Europa del Este que preparan su adhesión a la OTAN. El ejercicio finalizó la noche del 10 de marzo, es decir, pocas horas antes del 11-M, y su contenido permanece secreto, aunque algunas fuentes aseguraron al díario El Mundo que consistía en un atentado de la rama saudí de Al Qaeda contra una central química holandesa, causando (como en Madrid) unos 200 muertos. Al frente del ejercicio se situó el secretario general de la Alianza, el holandés Jaap de Hoop Scheffer, quien curiosamente había visitado nuestro país el 26 de febrero de 2004, es decir, tan sólo unos pocos días antes.

De manera similar, el 11-S en Estados Unidos también coincidió con una serie de ejercicios de simulación que quizá lograron facilitar los atentados. Por ejemplo, el ejercicio militar Global Guardian, que tenía como escenario un ataque nuclear a Estados Unidos por parte de Rusia, movilizó a cientos de militares y a varias agencias gubernamentales en esos días. Por otro lado, parte del personal más calificado para responder a los ataques, el grupo mixto de intervención antiterrorista FBI/CIA, estaba participando el 11 de septiembre en un ejercicio de entrenamiento en California, es decir, al otro extremo del país. Quizá sea más grave el hecho de que las dos terceras partes de los aviones que componen el 27th Fighter Squadron (uno de los encargados de proteger las zonas de NuevaYork y Washington) habían sido enviadas a Turquía e Islandia.

En lo que respecta a Londres, el mismo 7-J por la mañana tuvo lugar un ejercicio en el que se tomaba como escenario un atentado con bombas contra varios trenes de la red de metro londinense, es decir, justo lo que aconteció en realidad y en esos mismos momentos. De este hecho tenemos conocimiento gracias a las declaraciones que realizó a la BBC esa misma tarde el señor Peter Power, ex oficial de Scotland Yard y director de la empresa privada Visor Consultants, creadora del misterioso ejercicio encargado a su vez por otra empresa cuyo nombre Power no quiso facilitar.

Pero esta no es la única similitud que guarda el 11-M con otros atentados. Al igual que en el 7-J, el 11 de marzo consistió en un atentado múltiple contra varios trenes: de Cercanías en el caso de Madrid, de Metro en el caso de Londres. El atentado de Bombay el 11 de julio de 2006 (11-J) fue aún más parecido a nuestro 11-M: siete bombas explosionadas simultáneamente en otros tantos trenes públicos y que causaron 200 muertos. Aunque en un principio se acusó a Al Qaeda de la masacre, las investigaciones de la policía india concluyeron que los atentados fueron planeados y ejecutados en realidad por los servicios de inteligencia paquistaníes, del mismo modo que la policía indonesia acusa al Mossad israelí de la autoría del atentado de Bali.

También resultan parecidas las pruebas que apuntan a Al Qaeda en todos estos atentados: en el 11-S se descubrió un Corán y un manual de vuelo en un coche abandonado en el aeropuerto de Boston, mientras que en el 11-M se descubrió un casette con versos coránicos dentro de una furgoneta Renault Kangoo aparcada al lado de la estación de cercanías de Alcalá.

Otra similitud más radica en los movimientos financieros que antecedieron a los atentados.En los días previos al 11-S, se produjeron una serie de extrañas transacciones en la bolsa de Nueva York que indicaban que alguien estaba apostando a que en breve caería el valor de las principales aerolíneas y aseguradoras estadounidenses, como así sucedió tras los atentados de Nueva York y Washington. Del mismo modo, el 8 de marzo de 2004 se empezó a registrar en las principales bolsas europeas una brusca caída, sin razón aparente, de determinados valores (aerolíneas, aseguradoras y empresas hoteleras) que tras el 11-M caerían aún más. Por el contrario, se registró un incremento del valor de las empresas de seguridad y de las petroleras, es decir, de los valores que es previsible que aumenten tras un atentado de estas características, como también es previsible que caigan los valores mencionados anteriormente: las compañías de seguros y las relacionadas con el turismo.

Pero hay detalles que rodean el 11-M aún más curiosos, como el hecho de que el satélite estadounidense Ikonos fotografiase la estación de Atocha y sus alrededores el 23 de agosto de 2003. Dicho satélite está dotado de sistemas desarrollados por la empresa Lockheed Martin, el primer contratista del Pentágono, mientras que la gestión de las imágenes así como el servicio a los clientes y el proceso digital de tratamiento de las fotografías recayó en Raytheon, otra empresa de armamento con numerosos lazos con la CIA. Otro satélite estadounidense, el Quickbird, también realizó numerosas fotografías en primer plano a la estación de Atocha el 8 de febrero de 2002, en una de las cuales se observa perfectamente el trazado de la línea C-1 en la que tuvieron lugar los atentados. Las imágenes permanecieron en secreto hasta pocas horas después de los atentados.

Por otro lado, la masacre del 11-M se produce en un momento (finales de febrero y principios de marzo) en el que había un impresionante despliegue antiterrorista en Madrid y en todo el territorio español. Miles de agentes habían sido movilizados por el Ministerio del Interior supuestamente para evitar la comisión de un atentado en plena campaña electoral. Con motivo del intento de atentado en la estación de Chamartín por parte de ETA en la nochebuena de 2003, el Gobierno español anunció poco días antes del 11-M que las estaciones de ferrocarril y los trenes iban a ser objeto de una especial vigilancia.

Es decir, el 11-M se prepara y se ejecuta al mismo tiempo que Madrid se convertía en la capital europea más vigilada y mientras la OTAN llevaba a cabo el ejercicio CMX 2004 en varias capitales europeas, incluída la española (el ejercicio contó con la participación de personal de Presidencia del Gobierno, del Ministerio de Defensa y del CNI). Así pues, resulta bastante difícil creer que en estas condiciones pueda cometerse un atentado de la naturaleza del 11-M, sobre todo por parte de una banda compuesta por confidentes policiales o traficantes de hachís controlados por la Policía y la Guardia Civil.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que el atentado también se produce mientras la CIA mantiene una intensísima actividad en toda Europa y especialmente en España. Debemos recordar que el Convenio de Defensa bilateral suscrito entre España y Estados Unidos (modificado en 2002 por el Gobierno de Aznar) permitía que los servicios de espionaje y las unidades militares estadounidenses pudiesen operar con total impunidad en el territorio español, sin delimitar su actividad en términos legales. Todo lo cual entra en relación con los famosos vuelos secretos de la CIA, uno de los cuales aterrizó el 9 de marzo en Palma de Mallorca procedente de Libia y despegó apresuradamente el día 12 (al día siguiente de los atentados) rumbo a Iraq. El destino aparente del vuelo iba a ser Suecia y se suponía que su fecha de partida iba a ser posterior.

Vista la situación, no es extraño que el Gobierno de Aznar marginase de la investigación al CNI poco después de los atentados, o que incluso rechazase la colaboración ofrecida por la CIA y el Mossad. Quizá simplemente se cumplió el vaticinio realizado por el periodista Manuel Freytas tan sólo tres días antes, el 8 de marzo de 2004, en un artículo titulado “La carta secreta de Bush para ganarle a Kerry en noviembre”: “En el mundo de las teorías de inteligencia y de la utilización política del terrorismo por parte de los halcones todo es posible, incluso una nueva masacre similar a la de las Torres Gemelas, pero esta vez en Europa, más precisamente Francia, Gran Bretaña o España, países clave donde una cadena de atentados terroristas haría que la humanidad se olvide por un rato largo de Bush y de los muertos de Irak. Precisamente lo que más le conviene al lobby judío y a los contratistas de la guerra”.

1 comentario:

krastyrock dijo...

menuda gentuza vaya mamoneo que se traen, y como bien dices hay demasiadas coincidencias entre todos los atentados,esto huele muy pero que muy mal.